El riesgo de la pornografía infantil en Internet y sus consecuencias penales

En los siguientes párrafos, el abogado Carlos Sánchez Almeida repasa las consecuencias penales a las que puede enfrentarse cualquier navegante de Internet que acceda a material de pornografía infantil en la red, aunque sea por accidente, sobre todo en redes p2p.

“La Ley Orgánica 15/2003, que fija el texto del artículo 189, apartados 1 y 2, actualmente en vigor establece:

1. Será castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años:

a.
El que utilizare a menores de edad o a incapaces con fines o en espectáculos exhibicionistas o pornográficos, tanto públicos como prifvados, o para elaborar cualquier clase de material pornográfico, cualquiera que sea su soporte, o financiare cualquiera de estas actividades.

b.
El que produjere, vendiere, distribuyere, exhibiere o facilitare la producción, venta, difusión o exhibición por cualquier medio de material pornográfico en cuya elaboración hayan sido utilizados menores de edad o incapaces, o lo poseyere para estos fines, aunque el material tuviere su origen en el extranjero o fuere desconocido.

2.
El que para su propio uso posea material pornográfico en cuya elaboración se hubieran utilizado menores de edad o incapaces, será castigado con la pena de tres meses a un año de prisión o con multa de seis meses a dos años.

En los siguientes apartados del artículo 189 se establecen penas de hasta ocho años de prisión por conductas agravadas, en función de la edad de las víctimas, carácter vejatorio o violento de los abusos, pertenencia a organizaciones delictivas, parentesco, etcétera. Cabe destacar asimismo la especial prevención del apartado 7, donde se tipifica como delito la utilización de la voz o la imagen de los menores en la elaboración de pornografía, aún sin utilizar directamente al propio menor.
El peligro de compartir archivos desconocidos en redes P2P

Al tipificarse como delito la simple tenencia de material pornográfico en el que intervengan menores, se ha disparado el número de intervenciones policiales, no siendo extraño encontrar noticias sobre redadas masivas de internautas que comparten pornografía infantil mediante redes P2P. La Guardia Civil dispone de un programa de búsqueda de imágenes de contenido pedófilo que circulan por la red, mediante el cual se han podido fundamentar numerosas pesquisas.

De la lectura de las diferentes (PDF) sentencias(PDF) judiciales sobre la materia, se desprende una necesaria reflexión sobre los peligros de un uso indiscriminado de las herramientas P2P. Los internautas deben extremar las cautelas sobre el material que comparten, asegurándose de que en ningún caso puedan estar favoreciendo el tráfico de imágenes o vídeos ilegales.

Exceso de rigor penal

Una reciente sentencia del Tribunal Supremo, de 30 de enero de 2009, estimó parcialmente el recurso de casación de un internauta que había sido condenado a cuatro años de prisión por la Audiencia de Barcelona, por compartir seis imágenes de pornografía infantil. El Tribunal Supremo rebajó la sentencia a multa, por entender que la actual redacción del Código Penal “no puede llevarnos a una interpretación tan abierta que sancione penalmente con penas de prisión que arrancan en cuatro años y se prolongan hasta los ocho años, conductas de internautas que lo único que hacen es navegar por la red, y todo lo más guardar tales imágenes en el sistema (‘incoming’) que se crea automáticamente por diferentes programas informáticos al uso.”

Obsérvese el rigor de la vigente ley penal: la policía judicial, según la sentencia, ponía el tope “accidental” que un internauta se puede descargar por error en cinco imágenes. En el caso comentado, seis imágenes bastaron para que la Audiencia de Barcelona condenase a cuatro años de prisión. Es razón más que suficiente para extremar las precauciones sobre los ficheros que descargamos de Internet, que las redes de pederastas pueden camuflar bajo nombres aparentemente inofensivos.

Si a pesar de adoptar precauciones, apareciese en nuestra carpeta de ficheros compartidos un vídeo manifiestamente ilegal, debe ponerse dicho extremo en conocimiento de la autoridad policial a la mayor brevedad posible.

Así es como venimos al mundo, y como nos vamos de él: solos y desnudos. Si buscamos “bebé” en Internet, aparecen millones de imágenes de niños desnudos, con absoluta naturalidad. Ello es así porque la publicación de imágenes de bebés, despojadas de toda connotación sexual, no es materia de Derecho penal.

El artículo 4.3. de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor dispone que “se considera intromisión ilegítima en el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen del menor, cualquier utilización de su imagen o su nombre en los medios de comunicación que pueda implicar menoscabo de su honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses incluso si consta el consentimiento del menor o de sus representantes legales.”

A la luz de la indicada disposición legal, resulta evidente que antes de publicar las imágenes de un menor desnudo en Flickr, Tuenti, Facebook, o cualquier otro sitio de Internet, debe calibrarse bien, y de forma absolutamente objetiva, si dicha publicación puede resultarle perjudicial. Y si los padres no son objetivos, téngase en cuenta que la Instrucción 2/2006 de la Fiscalía General del Estado, establece que el Ministerio Fiscal, ponderando las circunstancias concurrentes, deberá intervenir siempre que los intereses del menor puedan resultar perjudicados.

En lo que se refiere a las fotos de uno mismo, llegada la mayoría de edad se puede disponer libremente, siempre que no ofendan la ley o la estética. Aunque en lo que se refiere a fotos de desnudos, toda precaución es poca, y más en estos tiempos de exhibicionismo impúdico: una vez colgada una imagen en Internet, perdemos el control sobre la misma, especialmente en las redes sociales multitudinarias”.

Fuente: elmundo.es

Share on FacebookTweet about this on Twitter

El proyecto EuKids Online comienza su informe de 2009 sobre hábitos y riesgos de los menores en Internet

El proyecto europeo Eu Kids Online para detectar los hábitos y riesgos que corren los menores en Internet y en el que vienen participando equipos de 18 países, entre ellos uno español formado por dos profesores de la Universidad del País Vasco, comenzará su informe para este año 2009.

De los datos aportados de años anteriores, se deduce que más de un 80% de los adolescentes vascos navega por Internet. También lo hace casi la mitad de los niños de entre 6 y 11 años. El aumento de los internautas se explica en buena parte por el auge de las redes sociales.

Acerca de los riesgos que acechan a los menores, el Ararteko, Iñigo Lamarka, ya se mostró preocupado cuando, junto a PantallasAmigas editó una guía para la prevención de riesgos de las nuevas tecnologías.

Algunas encuestas han arrojado datos muy preocupantes. Una de ellas, realizada por una empresas de productos antivirus, sostiene que cuatro de cada diez menores vascos se ha sentido acosado alguna vez mientras navegaba. La Agencia de Protección de Datos ha denunciado peligros «reales y constatados» en la red.

Fuente: elcorreodigital.com

Share on FacebookTweet about this on Twitter

Las redes sociales y el riesgo del ciberbullying

La inmensa mayoría de los adolescentes tiene una activa “vida” digital en las redes sociales en Internet. Estas son ahora el escenario donde se dan los conflictos juveniles, entre los que destaca el ciberbullying.

El ciberbullying en las redes sociales abarca un amplio abanico de agresiones: desde insultos, bulos, suplantación de personalidad, robo de perfiles y claves, hasta llegar a las amenazas directas.

APRENDE

Para poder ayudar a tus hijos a que sean usuarios responsables, debes conocer primero el mundo de internet. No dejes que la tecnologia te apantalle. No es tan complicada y encambio tienes todo un mundo al alcance de tus manos y las de tus hijos

LIMITA

los niños les puedes comprar programas para que solo puedan navegar en sitios seguros. A los adolescentes más pequeños quizás convenga echar un ojo al gato y otro al garabato electrónico. Navega junto con ellos, pues. Que no tengan la computadora en su cuarto. Diles que nunca envíen información ni fotos comprometedoras.

COMPARTE

Sobre todo manten la mejor comunicación con ellos. Eso implica usar la tecnología e implica que estés atento(a) a sus preocupaciones y a sus pasiones. Calla antes de emitir una opinion: escucha y deja que también hablen.

Fuente: radiocontempo.wordpress.com

Share on FacebookTweet about this on Twitter