Víctimas y agresores de ciberacoso tienen mayor riesgo de suicidio

Según un estudio publicado en la Journal of Medical Research (JMIR) se ha comprobado que existen más probabilidades de tener comportamientos suicidas y/o ideación suicida si se es tanto víctima como agresor de ciberacoso. Además, el estudio señala existir un vínculo entre haber sido víctima de ciberacoso y convertirse a su vez en acosador.

El estudio elaborado por investigadores de la universidad de Oxford, Swansea y Birmingham, publicado en la Journal of Medical Research (JMIR) con el título Self-Harm, Suicidal Behaviours, and Cyberbullying in Children and Young People: Systematic Review ha comprobado una conexión entre el ciberbullying y comportamientos suicidas. La investigación está basada en estudios previos sobre ciberacoso de los últimos 21 años y en total se ha analizado una muestra de 150.000 menores de 25 años en 30 países. Afirmando que existe el doble de probabilidades de sufrir autolesiones o intentos de suicidio en caso de sufrir ciberacoso y los acosadores tienden a autolesionarse y/o suicidarse un 20% más de quienes no lo son. Los autores recomiendan que los jóvenes involucrados en casos de ciberacoso bien como víctimas y agresores a someterse a exámenes de detección de trastornos mentales comunes.

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Una investigación periodística revela el lado sexual de Haboo, el juego social online para adolescentes

La popular red social (y juego online multijugador) Haboo, se ha visto envuelta en un escándalo tras revelar el canal británico Channel4 el acoso sexual a que se ven sometidas las chicas en dicho entorno y los riesgos que conlleva.

Orgías en HabboEl web del juego social online más utilizado por los adolescente a nivel mundial (10 millones de visitas únicas cada mes) fue objeto de un estudio por parte de una periodista que lo utilizó durante dos meses fingiendo ser una preadolescente de 11 años. Para su sorpresa, la moderación del juego permitía numerosas interacciones y chats de una naturaleza explícitamente sexual y en ocasiones incluso violenta y amenazante. La periodista pudo ver interacciones sexuales entre otros avatares y recibía constantes peticiones para activar su webcam y desnudarse, preguntando si quería verlos masturbarse, o para charlar por medio de servicios de mensajería instantánea o por Skype, o simplemente diciéndole que iban a seguirla a su habitación en el hotel virtual y tener sexo con ella. De 50 veces que jugó, en todas recibió este tipo de solicitudes. De hecho la periodista afirmó tener la sensación de que eso era la norma en el juego y que era precisamente a lo que iban buscando los jugadores que lo utilizaban.

También narró las orgías virtuales que se celebraban en las salas más frecuentadas, con nombres explícitos como “sexy stripclub”, donde los avatares de los niños aparecían acostados en camas esperando a que alguien tuviese sexo virtual con ellos.

La cadena recuerda que el juego admite a chicos a partir de 13 años pero constata que los hay más jóvenes, de tan sólo 9 años, utilizándolo. De hecho la periodista tuvo conocimiento de lo popular que era hablando con chicos de primaria, que usaban el juego con sus amigos. La moderación falla al no detener conversaciones de tipo sexual, según Channel4 y los expertos consultados, y al permitir que se anime a contactar por fuera del juego, en entornos no moderados como MSN o Skype.

Según la dirección de Sulake, empresa finesa responsable del juego, trabajan duramente por la seguridad de sus usuarios, bloqueando usuarios y filtrando contenido, pero reconocen que un entorno de este tipo en el que los personajes son virtuales, es proclive al abuso. Afirman tener trabajando a 225 moderadores que revisan un total de 70 millones de líneas de chat cada día.

Fuente: Channel 4

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EE. UU.: Descienden las solicitudes sexuales y la visión de pornografía no deseadas entre los jóvenes

Según una serie de estudios que viene realizando el Crimes Against Children Research Center de la Universidad de New Hampshire, uno de cada cinco jóvenes de los EE. UU. recibía solicitudes de tipo sexual en Internet en 2000. La cifra bajó a 1 de cada 7 (13%) en 2005 y se acaba de anunciar (publicado en la revista Journal of Adolescent Health) el dato de que actualmente (datos de 2010) está en el 9%. Eso significa un descenso del 50% en 10 años.

Estas solicitudes fueron definidas en el estudio como «peticiones para realizar actividades sexuales o mantener conversaciones sexuales o para dar información sexual personal, que no eran deseadas y que fueron realizadas por un individuo de 5 ó más años». Para determinar su incidencia se preguntó a los chicos si en el último año:

  • …¿alguien en Internet ha intentado que hablases online de sexo cuando tú no querías?
  • …¿alguien en Internet te ha pedido información sexual tuya cuando no querías responder a ese tipo de preguntas? (preguntas muy personales acerca del aspecto de tu cuerpo o actividades sexuales que has realizado)
  • …¿alguien en Internet te ha pedido que hagas algo sexual que no querías hacer?

Gráfica de la evolución de las solicitudes sexuales, ciberbullying y pornografía online (2000-2010)En el informe titulado “Tendencias en la Victimización de la Juventud en Internet: Resultados de tres encuestas sobre seguridad de los jóvenes en Internet (2000-2010)“, también se constata que la exposición no deseada a la pornografía online también desciente entre los jóvenes estadounidenses. La cifra bajó del 34% al 23% entre los menores de 10 a 17 años en el periodo 2005-2010. El único problema que muestra una tendencia al alza es el ciberbullying/ciberacoso, en el que los investigadores aprecian un auge del 6% en 2000 al 9% en 2005 al 11% en 2010.

Según la autora principal del informe, Lisa Jones, «pese a que las constantes noticias acerca de los riesgos en Internet podrían dar la impresión de que todos los problemas online están empeorando para los jóvenes, no es el caso. El entorno online podría estar mejorando.»

Una hipótesis acerca de la reducción de las solicitudes sexuales sería el traslado de las interacciones a las redes sociales. Según los autores, la naturaleza de estas redes hace difícil recibir solicitudes fuera de contexto de personas totalmente desconocidas y circunscribe las comunicaciones de los menores sobre todo a su círculo de amigos conocidos (al contrario de lo que apuntarían otros informes).

Otro factor al que apuntan los autores es que la facilidad de reenvío de la solicitudes de sus pares con comentarios del tipo “¡Fiu! Mira lo que me acaba de mandar Fulanito” crea la percepción de que si mandas algún mensaje de sexting acabará siendo público y avergonzándote.

Los resultados de una investigación reciente efectuada por un panel de jóvenes de instituto y universitarios en una conferencia acerca de Facebook apuntarían en ese sentido: los usuarios de esta comunidad virtual son plenamente conscientes de hasta qué punto es pública cualquier cosa que se publique en ella.

Nancy Willard, del CCRC, también destaca la diferencia entre riesgo y daño real: «Recibir una solicitud sexual no deseada es un riesgo. Cuántos adolescentes han resultado dañados es una cuestión mucho más importante.» Según su estudio de 2000 menos del 1% de las solicitudes llevó a un encuentro físico y de ellas ninguna acabó en una relación sexual.

Con todo, algunos medios han trasmitido la falsa idea de que esas solicitudes online en busca de sexo equivalen a una tasa equivalente de depredadores. Pero en los informes del CCRC nunca se ha indicado que provengan de adultos extraños: de hecho otros menores y jóvenes adultos son los que envían entre el 90 y el 94% de dichas solicitudes, cuando la edad es conocida. Además muchos de estos mensajes pretenden más fastidiar que seducir para un encuentro sexual offline. Según los investigadores de la Universidad de New Hampshire las solicitudes agresivas de adultos a adolescentes para tener un encuentro offline, llamadando al teléfono, o enviando emails, dinero o regalos… constituían tan sólo el 1%.

Los autores del estudio advierten de que sus resultados no deben ser interpretados como que el 10% de los menores son solicitados por depredadores adultos online ni que dicha depredación se haya reducido. De hecho los delitos cometidos con éxito por dichos depredadores parten normalmente de solicitudes consideradas deseadas por sus víctimas.

Fuente: Connect Safely y CCRC.
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